La causa contra el hombre lobo
La causa contra el hombre lobo
Romasanta declaró que cuando cometió los asesinatos estaba bajo el influjo de una maldición que lo convertía en hombre lobo. El fiscal le pidió que lo demostrara realizando una transformación, pero el acusado respondió que esa maldición duraba trece años, que ya se habían cumplido y que nunca más volvería a transformarse.
«Cuando atraveséis por el Transourensan el bosque de O Meixon y As Gorbias, de camino a los caseríos de Teixido y Ferreira, recordad que estais en territorio del hombre lobo». Manuel Blanco Romasanta (El hombre lobo de Allariz).
El seis de abril del 1853 fue condenado a muerte | garrote vil | por los nueve asesinatos que nunca se pudieron demostrar. Además, debía pagar una multa de 1000 reales por cada asesinato cometido. Por ser el único caso de licantropía y en aras de la ciencia, Isabel II le conmutó la pena y lo condenó a cadena perpetua.
Realidades contadas
El caso de Manuel Blanco Romasanta es, probablemente, el único caso documentado que existe de un proceso judicial contra un hombre lobo. Es también uno de los primeros casos, si no el primero, en el que se juzgó y se condenó a un asesino en serie. Lo más estrambótico de este proceso fue que los cadáveres de las víctimas nunca se encontraron.
Estos son los datos básicos del proceso
- Año: 1852
- Nombre: Manuel Blanco Romasanta
- Causa número: 1778
- Proceso: Causa contra el hombre lobo
- Juzgados de Allariz | Orense
- Sumario compuesto por: 2700 folios
Y estos algunos de los detalles que se sucedieron durante el juicio
- El acusado declaró que como séptimo hijo estaba maldito, y que ciertas fases de la luna afectaban a su comportamiento y lo transformaban
- Siempre llevaba entre sus pertenencias un calendario lunar
- Se le requisaron varias cartas supuestamente escritas por las personas a las que decía haber asesinado
- Los nombres coincidían con los de las personas desaparecidas
- Falsificaba la letra de las personas a las que decía haber matado
- Después enviaba las cartas por correo para que los familiares no sospecharan
- Insistió en que él fue el autor de los asesinatos, y en que no fueron nueve, sino trece
- No se prestó la más mínima atención a los otros cuatro supuestos asesinatos
- Se ofreció a llevar a la policía al lugar donde había cometido los crímenes
- Solo se encontraron dos huesos, el de la cadera de una mujer, y una calavera
Y este es el final de la historia
Manuel Blanco Romasanta murió, supuestamente, en una cárcel de Ceuta en 1863. Existe un registro de su entrada en prisión. A partir de ahí no se vuelve a saber nada más de él. No hay ningún tipo de actividad relacionada con su causa. No hay parte de defunción ni registro de salida o de baja. El lugar en el que lo enterraron, si existe, está en paradero desconocido.
¡Feliz día!


